Hugo Gonza en plena faena.

de Hugo Gonza
HOJARASCAS
De pronto se hizo presente el otoño. No me hubiera dado cuenta de no haber sido por mis dos vecinas que veía desde la ventana de la habitación.
Estaban en la vereda en el mismo ritual de cuando yo las miraba al salir para la escuela: sobre las hojas y apoyadas en sus escobas, contándose la vida de todos los de la cuadra.
Esto no sería raro, salvo que ellas están muertas desde hace veinte años.
De pronto se hizo presente el otoño. No me hubiera dado cuenta de no haber sido por mis dos vecinas que veía desde la ventana de la habitación.
Estaban en la vereda en el mismo ritual de cuando yo las miraba al salir para la escuela: sobre las hojas y apoyadas en sus escobas, contándose la vida de todos los de la cuadra.
Esto no sería raro, salvo que ellas están muertas desde hace veinte años.
...éste y otros cuentos breves...
5 (cinco) pesos
bar iguanahaní, alameda, Mendoza